Una “decada” a tu lado (o Esbozo de un sonetillo empalagoso)

Una “decada” a tu lado

Una “decada” a tu lado

I.
Tu baile es mío y tus baños;
tus sueños, tu ‘savoir faire’
hasta en los platos; tu fe,
en esta decena de años.

II.
Atril. Schubert. Sol de abril,
que esas pompas lucir haces;
sobre un bermellón tapiz
dio comienzo nuestro viaje

III.
[Hace 120 meses]
has robado mi atención.
De tensión adolescente,
a confiarme tu llave..
y… ¡se levantó el telón!

IV.
Dos almas van en avión
donde el sakura florece
a hacer de nuestro rincón
un ansiado altar radiante

V.
520 semanas:
sus fines, para que brilles;
del Empordà a Ses Illes…
¿Ipanema o “Gran Manzana”?

VI.
Tan iguales, tan distintos.
Crear belleza es pasión:
entre páginas o ramos,
nos caza la inspiración

VII.
¡Ya más de 3600!:
cada día es un obsequio,
mientras esté junto a ti
-nos encontremos aquí,
o en mitad del Ponte Vecchio-

VIII.
Padres, gracias. Gracias suegros.
Una “de cada” a tu lado,
brindo por lo que fue bueno
y por lo que no lo es tanto

En una fecha tan señalada como un X Aniversario, donde afloran tantas emociones como nostalgias, necesitaba lanzar a los cuatro vientos -o al menos sentir que lo estaba haciendo-, un guiño personal a esas declaraciones de amor rimadas que, ni que fuera con unos pareados, muchos de nosotros hicimos llegar a nuestro amor platónico en la etapa moza de pirotecnia hormonal.

Y tal como lo titulo, ni siquiera ostenta ser un soneto de arte menor; disfruto al aplicar libremente el metro (la medida), a la vez que juego con la distribución de rimas en función de lo que deseo expresar y según el orden en el que quiero que aparezca.

Empezar a alabar tus destrezas y a compartir nuestras pasiones, para continuar describiendo la inolvidable boda organizada en el que fue mi hogar familiar.
Describir esa etapa de encuentro en la adolescencia en la que no existía química alguna entre nosotros dos (lo cual tiene su lado bueno: que, tiempo después, las fórmulas del destino siempre queda la posibilidad de que empiecen a reaccionar…)
Dejándose como no, caer en el insoportable tópico de los diferentes viajes que hemos hecho en pareja. Y sin equa non, una mención especial a nuestros queridos progenitores, con otro nuevo juego de palabras.
Un boceto de sonetillo escrito únicamente para y por amor… un motivo que justifica tal empalagamiento

© Copyright 2026 Ando M. G. Todos los derechos reservados de la obra literaria.